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Por qué busca un juez, algunos años después de la sentencia, a un hombre al que condenó a prisión en los estertores del franquismo.
Luis García Montero es uno de los pocos destinados a la letra grande de la historia de la literatura. José-Carlos Mainer
Las palabras rotas es una espléndida novela concebida y escrita con una sencillez machadiana. Ángel Basanta, El Cultural
El retrato de esa España concreta y contradictoria en la que sonaba Paul Anka en las radios mientras seguía prestigiándose la mansedumbre al fuego de la cocina familiar. García Montero reconstruye el paisaje íntimo de un país que comenzaba a ser próspero, pero seguía moralmente devastado. Pablo Martínez Zarracina, El Correo Español
En el bar de comidas que regenta, Manuel Benítez recibe con sorpresa la visita de un viejo conocido, el juez Ramón María Zaldívar, que lo condenó muchos años atrás a la cárcel. Ahora que está jubilado, el juez quiere saber cómo le va la vida, después de aquella sentencia que en 1975, sin pruebas, le impuso por el robo de un coche y del atraco que luego tuvo lugar. Aquellos hechos marcaron la vida de Manuel: se casó con Paula, la joven abogada del barrio que perdió el caso pero que lo visitó compasivamente en la cárcel, y que logró que saliera adelante en el barrio y le ayudó en sus peores momentos. Por su parte, Zaldívar está jubilado, y viudo, y peleado con su hija ¿Qué sentido tiene ese extraño reencuentro? Este acercamiento inicial motivado por el remordimiento quizá dé paso a una conversación prolongada y luego a una peculiar complicidad. Una novela emocionante, y tremendamente humana, de caídas y cuidados, de viejas heridas y segundas oportunidades.
Luis García Montero es uno de los pocos destinados a la letra grande de la historia de la literatura. José-Carlos Mainer
Las palabras rotas es una espléndida novela concebida y escrita con una sencillez machadiana. Ángel Basanta, El Cultural
El retrato de esa España concreta y contradictoria en la que sonaba Paul Anka en las radios mientras seguía prestigiándose la mansedumbre al fuego de la cocina familiar. García Montero reconstruye el paisaje íntimo de un país que comenzaba a ser próspero, pero seguía moralmente devastado. Pablo Martínez Zarracina, El Correo Español
En el bar de comidas que regenta, Manuel Benítez recibe con sorpresa la visita de un viejo conocido, el juez Ramón María Zaldívar, que lo condenó muchos años atrás a la cárcel. Ahora que está jubilado, el juez quiere saber cómo le va la vida, después de aquella sentencia que en 1975, sin pruebas, le impuso por el robo de un coche y del atraco que luego tuvo lugar. Aquellos hechos marcaron la vida de Manuel: se casó con Paula, la joven abogada del barrio que perdió el caso pero que lo visitó compasivamente en la cárcel, y que logró que saliera adelante en el barrio y le ayudó en sus peores momentos. Por su parte, Zaldívar está jubilado, y viudo, y peleado con su hija ¿Qué sentido tiene ese extraño reencuentro? Este acercamiento inicial motivado por el remordimiento quizá dé paso a una conversación prolongada y luego a una peculiar complicidad. Una novela emocionante, y tremendamente humana, de caídas y cuidados, de viejas heridas y segundas oportunidades.
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FICHA TÉCNICA
- ISBN: 978-84-1107-772-9
- Fecha de edición: 2026
- Nº edición: 1
- Idioma: Castellano
- Encuadernación: Rústica
- Nº páginas: 336
- Materias: OTRAS MATERIAS JURÍDICAS / Regalos / Selección de Literatura /

